Demócrito o la inspiración atómica


41 x 29 cm I 2012 I grafito sobre papel | col. privada (Valencia)

Las palabras son sombras de las cosas" dijo una vez Demócrito, y con sombras de estas
acompañaremos esas otras, las del aguafuerte sobre Demócrito, mítico padre de la idea
del Atomo.

Sabemos por el doxógrafo Diógenes Laercio, que nació en Abdera y que hospedado Jerges,
el persa, en la casa paterna dejó al marchar magos y caldeos como instructores, que heredó
cien talentos que gastó viajando, que escribió El Gran Diacosmos con el que recuperó su

patrimonio y el derecho a sepultura en tierra paterna.También se sabe que Aristóteles amó su
pensamiento tanto como Platón lo odió.

El grabado trata el momento en el que el filósofo concibe la idea atómica la cuál le viene

inspirada por las fuerzas primeras de la Naturaleza al dejar de lado las vigentes jerarquías
del Olimpo.

Hesiodo en su Teogonía nos cuenta que Gea, la tierra, alumbró primero al estrellado Urano

con sus mismas proporciones, para que la contuviera en todas sus partes y poder ser así
sede segura para los felices dioses. Luego, acostada con Urano alumbró a Cíclopes, Gigantes,
Titanes y a todas y cada una de las fuerzas de la naturaleza simbolizadas por terribles deidades.

Esto es todo lo que necesitamos saber para comprender la imagen, puesto que Demócrito
recibe de Gea y Urano la luz que ilumina el modelo atómico mientras una oferente, que realiza
ancestrales ritos a los dioses olímpicos, observa el acontecimiento, significando todo ello que
nada es ajeno a la simbolización del Mito.