Narciso ante el espejo Francis Bacon

40 x 34 cm | 2008 | óleo sobre tabla | col. privada (Madrid)

El ciego Tiresias, al nacer Narciso, vaticinó que viviría hasta viejo si no se contemplaba a si mismo,
porque era tan bello que, extasiado, moriría de inanición. En el cuadro el pintor en su estudio pinta al bello Narciso,
que al verse en el espejo pictórico como Francis Bacon lo vería, queda atrapado como le fue predicho.
El pintor sabiendo que está perdiendo el modelo de lo bello, busca su propio reflejo sin preocuparse de si el vaticinio
del ciego adivino pudiera atañerle. En el exterior vemos a Tiresias aproximarse, mientras la desconsolada
ninfa Eco eterniza su extinta voz por culpa del desprecio que el hermoso Narciso hizo de su amor.