Sobre el artista

En ese flujo y reflujo de estilos y tendencias, en que se circunscribe la Historia del Arte, donde el pasado se encarna en el presente, movimiento en espiral donde se repiten las mismas acciones sin que sean iguales, la pintura de Antonio Gadea aparece en el panorama del arte valenciano como un punto de encuentro entre el pasado - en su caso remoto - de esa Historia del Arte y el presente del siglo XXI que se atrave a narrar, interpretar y descubrir con lenguaje anacrónico y deudor de los esfuerzos que los grandes maestros del arte occidental acumularon durante siglos.

Pintor informalista a finales de los ochenta, y neofigurativo en la decada de los noventa, este valenciano de Ruzafa ha querido encaramarse al flujo venguardista, para señalarnos a mano alzada que esa ola se en cuentra en pleno y deseable retroceso,
y que su reflujo nos deposita en el punto crucial de la aventura moderna : aquel comienzo de siglo donde se ejecutan las primeras acuarelas abstractas y los primeros lienzos cubistas, impulsando al arte occidental a cabalgar en esa espuma efervescente, chispeante, cegadora y atronadora que han sido las vangaurdias occidentales.

¿ Nos encontramos en la  misma encrucijada que vivieron los postrimerías del románico, las góticas las barrocas y naturalistas, y será una nueva encrucijada de ese tenor la que está viviendo el arte occidental entre tanta espuma tronitonante ? ¿Acertará Gadea en su diagnóstico, y estará abriendo, con otros anacronistas, un nuevo periodo a comienzos del tercer milenio ?
Como el propio artista describe en una de sus obras, la vida del pintor es un juego azaroso, y el futuro dirá quiénes naufragaron en un reflujo cuya duración como un credo teísta, tiene illusiones de eternidad.

Vicente GARCÍA
(Galerista y escritor)